lunes, 11 de febrero de 2013

EL HOSPITAL Y LA IGLESIA DEL ROSARILLO (1 de 3): El Hospital de San Cosme y San Damián


El Hospital de San Cosme y San Damián, conocido popularmente del Rosarillo, se hallaba situado en la plaza a la que daba y aún da nombre. Fue derribado durante la fiebre de la piqueta vallisoletana de los años 70 para la construcción de los preciosos edificios actuales, porque claro donde esté uno de estos magníficos edificios sin gusto, y sin limitación de alturas, que se quite el patrimonio antiguo. 

La primera noticia que se posee sobre el hospital es una carta del capitán Rodrigo de Villandrando, Conde de Ribadeo, por merced del rey Juan II de Castilla, otorgada en 1432: “sus casas eran las que están pegadas al hospital de San Cosme en la plazuela de la Peñolería, tienen un arco de piedra con un escudo de armas que sale fuera de las puertas primeras de las dichas casas, las cuales compró a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, que está fundada en el mismo hospital, para ensanchar las salas de los pobres que estaba muy desacomodado por su cortedad”.
El Hospital de San Cosme incluye el Hospital de Nuestra Señora del Rosario, que fue anexionado en 1602, pues aunque se habla de fusión en rigor viene a ser una absorción. El culto a los Santos Cosme y Damián fue muy antiguo en Valladolid. Ya desde los tiempos de Doña Urraca existía en Valladolid un monasterio bajo esta advocación. Pero hay que distinguir entre la cofradía de San Cosme y San Damián, creadora del hospital, y los monjes basilios de San Cosme y San Damián, que según Canesi se establecieron en Valladolid en 1585 fuera de la ciudad, utilizando una ermita que pertenecía a la cofradía, surgiendo problemas con ésta, por la posesión de las reliquias de los Santos.

Ubicación de la igleisa y hospital del Rosarillo en el mapa de Ventura Seco (1738)
En el siglo XV la cofradía poseía un hospital en la plazuela de la Piñolería. Juan Arias Dávila, obispo de Segovia (1460-1497), dio dinero para la reconstrucción de la referida ermita, pero a su muerte sus herederos acordaron en 16 de junio de 1499 destinar los fondos para la reconstrucción del hospital, con obligación de poner los escudos del obispo en la portada (los cuales se conservan). En 1503 doña Catalina del Corral, segunda mujer de don Rodrigo de Villandrando, hizo donación de unas casas para que sirvieran de hospital, atendido por la cofradía. Este hospital tenía ocho camas tenían reservadas para las viudas pobres que venían a la ciudad con motivo de los pleitos en la Real Chancillería y cayeran enfermas. El edificio, con su iglesia, estaba situado en las traseras del palacio de don Francisco de los Cobos, Marqués de Camarasa.

En 1601, cuando la Corte se trasladó a Valladolid, la Corona adquirió el palacio al Marqués de Camarasa y comenzó un programa de ampliación del mismo, mediante la adquisición de edificios colindantes. En este momento se pensó en convertir en Capilla Real la iglesia del Rosario, que ya venía siendo empleada por la familia del Marqués de Camarasa, y Carlos V cuando venía a Valladolid se alojaba en la casa de éste. En 28 de octubre de 1602 se hizo escritura notarial, cediendo al Rey la iglesia del Rosario, y celebrándose la fusión de las dos cofradías del Rosario y de los Santos Cosme y Damián, que llevarían el nombre de ambas. El obispo de Valladolid ratifica esta fusión en 19 de abril de 1603. Entre otros acuerdos figuraba el que la imagen de la Virgen del Rosario se colocaría en el retablo mayor, portada y patio del edificio. Las imágenes de San Cosme y San Damián irían a los lados del templo. Se debía trasladar el retablo fundado por don Santos Gómez a un colateral fuera de la capilla mayor. A partir de este momento se empezó a denominar este lugar por “el Rosarillo”. Tambien se especifican las funciones: el Hospital de San Cosme se dedicaba hasta entonces a la recogida de mendigos, y el del Rosario a viudas necesitadas. Para evitar mezcla de hombres y mujeres, se acuerda que sólo se atendiera a las viudas que venían a la Valladolid con objeto de seguir sus pleitos en la Real Chancillería.
En 1616, dada la proliferación de hospitales se acordó realizar una concentración. Este hospital quedó suprimido, aunque subsistiera la cofradía. Sin embargo, en 1635 se logró rehabilitar la fundación hospitalaria, adscribiéndose a la misión de atender a los convalecientes. A partir de ahora sería Hospital de Convalecientes. Esta función venía desempeñándose en el Hospital de Convalecientes, fundado en 1579 por don Juan de Zapata, obispo de Palencia. Estuvo situado en unas casas cerca de la Chancillería, después en otras en la calle de la Parra, para finalmente agregarse a la cofradía de la Piedad.

La misión del hospital era la de recoger a las personas a las que se daba de baja en los otros hospitales y debían reponerse. En 1737 el Hospital General de la Resurrección pleiteó con el de San Cosme y San Damián, alegando que no le correspondía atender a esta función. Replicó la cofradía de San Cosme y San Damián que por el contrario desde 1635 tenía reconocido este ejercicio. Finalmente en 1788 desapareció el Hospital de San Cosme y San Damián y de Nuestra Señora del Rosario, haciéndose cargo del edificio la Venerable Congregacion de Sacerdotes establecida en la iglesia de San Lorenzo. Esto no ha impedido que haya existido en Valladolid hasta hace unas pocas décadas una Hermandad de San Cosme y San Damián.
A día de hoy es el único de los hospitales históricos que ha subsistido, aunque sea en parte. El resto más antiguo que se conserva es la portada del hospital, la cual ha sufrido dos cambios de lugar: primeramente se movió lentamente, asomando a la plaza del Rosarillo; posteriormente se colocó junto al Palacio Arzobispal, enfrente mismo de la fachada de la iglesia, reutilizándose como portada de la residencia de sacerdotes situada en la calle de San Juan de Dios. La portada, fechable en la década de 1490, posee un arco de medio punto y rosca de hojarasca gótica. Se envuelve con alfiz quebrado, estando ligeramente decorada con pináculos y doseletes. Dentro quedan tres hornacinas, en las que estuvieron las esculturas góticas de la Virgen del Rosario y San Cosme y San Damián, de las cuales desconozco su paradero. Estas hornacinas fueron desdichadamente retocadas. Hay dos escudos provistos de sombrero episcopal, los cuales pertenecen al obispo Juan Arias Davila, con cuyo dinero se hizo la reconstrucción del hospital a finales del siglo XV, época a que pertenece la portada. El dibujo de la Historia de Valladolid de Antolinez de Burgos, nos muestra las tres esculturas colocadas en sus hornacinas.

La fachada del Hospital en una foto fechada entre 1927-1936
Aspecto actual de la portada del Hospital y de las hornacinas sin las esculturas
A raíz de la fusión de los dos hospitales se hizo necesaria la ampliación, por lo que se decidió la iglesia y el claustro. Claustro y enfermerías son construidos por el gran arquitecto Juan de Nates, quien se encarga de la obra el 4 de enero de 1604. En la escritura se detalla la construcción del claustro, pero ciertamente incorporaba lo que le envolvía, es decir, las enfermerías.
El claustro es un ejemplo de la arquitectura clasicista de la época post-escurialense. Es cuadrado, con columnas toscanas en el piso inferior. El piso alto es cerrado, lo que se explica por las finalidades hospitalarias. Las superficies aparecen recubiertas con placados, fajas, impostas. Los corredores se cubren con techo de viguería.

Vista del claustro del Hospital en una foto fechada hacia 1927-1936
BIBLIOGRAFÍA
  • COSSIO, Francisco de: Guía de Valladolid y provincia (1922), Grupo Pinciano, Valladolid, 1990.
  • GARCÍA MARTÍN, Enrique: Las cofradías y el arte de Valladolid (siglos XVI-XVIII), Universidad de Valladolid, Valladolid, 1992.
  • GONZÁLEZ GARCÍA VALLADOLID, Casimiro: Valladolid, recuerdos y grandezas, Grupo Pinciano, Valladolid, 1980.
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José (dir.): Inventario artístico de Valladolid y su provincia, Dirección General de Bellas Artes, Madrid, 1970.
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: “El arte en los hospitales de Valladolid”, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, 198?.
  • RUBIO Y BORRÁS, Manuel: Nueva guía de Valladolid, Establecimiento Tipográfico de Julián Torés, Valladolid, 1895.

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